SURVIA vigila los avisos oficiales, calcula cuánto falta para que el frente llegue a cada núcleo de su municipio y lanza el aviso a los vecinos con nombre, calle y confirmación de salida. En invierno, gestiona el desbroce que evita el incendio del verano siguiente.
No es una app de avisos. Es el procedimiento del municipio escrito en software, con registro de quién decidió qué y a qué hora.
El municipio llega a julio con los deberes hechos, sin que nadie del ayuntamiento tenga que acordarse.
La pregunta operativa no es dónde está el fuego, es cuánto falta para que llegue aquí y a quién saco primero.
El retorno mal hecho hace tanto daño como el fuego: reactivaciones, tendidos dañados y agua contaminada.
SURVIA no sustituye a los organismos oficiales: los lee, los cruza y los convierte en una decisión operativa para su término municipal.
El sistema escucha de forma continua los avisos meteorológicos, los índices de riesgo y las detecciones de foco por satélite. Cuando algo entra en el radio de vigilancia del municipio, el ayuntamiento lo sabe antes de que suene el teléfono.
El mapa no se dibuja a mano: se carga desde las fuentes públicas que ya describen su municipio, con las parcelas, los caminos, los hidrantes y los montes reales. Funciona también sin cobertura, con la cartografía descargada en local.
Con el frente en marcha, el sistema propone dónde abrir o reforzar la línea de defensa: qué pista, qué cortafuegos existente y qué borde de cultivo dan más minutos según el viento, la pendiente y el combustible acumulado. La decisión sigue siendo del mando de extinción; lo que aporta SURVIA es la propuesta razonada y el reparto de maquinaria antes de que haya que improvisarlo.
De noviembre a abril el sistema trabaja en lo único que de verdad reduce un incendio: quitar el combustible. Ordena la limpieza del monte y de las parcelas por prioridad de riesgo, no por orden de llegada, y deja acreditado qué se limpió, cuándo y con qué presupuesto.
En verano se paga vigilancia. En invierno se paga prevención. Son dos trabajos distintos y por eso cuestan distinto, pero el contrato es uno y el año es entero: un sistema que solo se enciende en julio llega tarde.
Sin permanencia, sin obra y sin instalar servidores en el ayuntamiento. Si el año que viene no lo quieren, se da de baja.
Vemos su término, sus núcleos y dónde está la interfaz con el monte. Sin compromiso.
Documento con alcance, precio y plazos, listo para la secretaría del ayuntamiento.
Cartografía, censo, rutas y puntos de encuentro cargados y revisados con ustedes.
Media jornada con el equipo municipal, la policía local y protección civil. Sistema activo.
Un municipio simulado con un incendio en marcha: el frente avanza, cambian las horas de llegada a cada núcleo y con ellas la decisión de evacuar o confinar.
SURVIA nace de la DANA de Valencia, donde Makers estuvo en el barro desde el primer día. Se desarrolló después para la región de Rotterdam, en los Países Bajos, y hoy se ofrece a los municipios españoles. El módulo de incendios es la misma lógica aplicada al fuego: el problema nunca fue la voluntad, fue la falta de sistema.
Rebeca atiende directamente a los ayuntamientos. Escriba con el nombre de su municipio y le devolvemos la llamada el mismo día.